Otra de las cosas que más me gusta de ser fotógrafo de boda, es poder ayudar a otros fotógrafos de boda, como a mi amigo Diego, el cuál ha decidido dar un giro tremendo a su carrera y se ha metido de lleno en la fotografía (él era videógrafo). Fue un placer compartir esta divertida preboda contigo amigo, GRACIAS.

Y como reza el título… vaya tarde de frío y niebla que nos hizo!! Aunque no consiguió enfriar nuestro ánimo, y pudimos disfrutar de una visita maravillosa a uno de mis lugares favoritos para prebodas en la sierra de Madrid. Cuánto juego da un edificio abandonado, verdad chicos? Y aunque comenzamos bastante tímidos (o tímida, jejejeje), poco a poco conseguimos alejar esa timidez y dio paso a una tarde de risas y complicidad, donde todos lo pasamos genial y acabamos viendo el sol, jejeje.

Aunque para lo del sol, tuvimos que dejar Navacerrada e ir a Cercedilla, donde en sus bosques disfrutamos de un paseo, más risas y el descubrimiento (por mi parte) de dos almas limpias y bellísimas, que se aman y complementan como pocas veces se puede ver. Y doy GRACIAS por ello. Os doy gracias Carol y Álvaro, por mostraros como sois y dejarme ser testigo de vuestro amor y simpatía, por los ratos tan divertidos y soprendentes que pasamos juntos, y por dejarme ser una pequeña parte de todo ello.

Espero que estas fotografías os gusten tanto como a mi. Y nos vemos ya mismo para vuestra boda!!!!